miércoles, 9 de agosto de 2017

No hay obstáculo que no salve el amor


Haberlos haylos, pero como 
te llegue la flecha, esa que 
prende el amor e incendie tu 
corazón, se convierte en potro.

Con alas, que salta y salva los
inconvenientes de ese amor,
a veces ponen océanos, para 
probar si es amor y caminan.
sobre las olas.

Colgados de las ondas del amor,
amor potro salvaje que en mi
pecho se instaló, recorriendo
la distancia que pusieron a
mi amor.

Si con la edad, los hijos quieren
poner distancia a tu amor, no hay 
barrera insalvable, para las alas
de tu henchido corazón, paradojas
de la vida. 

Cuando las facultades decrecen
el ingenio florece, como rosal
trepador, nunca trates de obstaculizar
un amor, si ese amor ha prendido
en tu corazón.

Amor, que la vida trae por los
caminos, del Señor, prendiendo
como la zarza, sin importar, 
sequías ni fuegos, al final
viene la lluvia.

Sale el sol y el arco iris, nos llega
diciendo, cuan hermoso es el amor,
si lo encuentras disfrútalo, el amor 
es sueño, alegría y felicidad y una
deliciosa vida.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 09-08-2016.

lunes, 7 de agosto de 2017

Ayer por la noche cuando me iba a la cama


Abrí mi ventana y ver pude, la luna
me saludaba con una sonrisa en la
cara y me decía ¡ No te despides
de tu amada ! Razón tenía me iba a
dormir sin decirla nada.

Grata sorpresa que no esperaba,
algunas noches cuando paseaba
en la playa, ya me pregunté yo,
estará enamorada veía mi sombra
ella me seguía.

Las cantarinas olas, me arrullaban
una melodía me entonaban, en la
lejanía, una hermosa voz sonaba,
era de sirenas al Ruiseñor citaban
vente a cantar con nosotras.

Serás el tenor que nos falta, tu
canto podrá atraer, a hermosas
mujeres, será un placer oírla al
llegar el alba, se ensancharan
corazones.

Soñaran henchidos de amor y  al
despertar, serán felices con la
alegría de llegar a un nuevo
día, recuerdos de mi niñez me
vienen.

Cuando era niño a muy temprana
edad, hice mi primer viaje fui
a un pueblecito iba con mi hermana
Catalina, al día siguiente nos
levantamos temprano.

Para ir a la procesión de los auroros,
iba de su mano y oh, sorpresa la digo
si aquí tienen luna como nosotros, yo
pensaba que la de mi pueblo era nuestra
y allí estaba.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 07-08-2017.

Caminaba por un monte en el valle del amor

El calor frenaba mis pasos,
el premio era el amor, una
flor que allí florece, en lo más
alto, perfumando, todo el valle.

Dicen en el lugar, que quien la
consigue, amor no le ha de faltar,
pero no todos son tan afortunados,
que hasta allí, logran llegar.

Las fuerzas ya me fallaban, una
ancianita apareció, de dulces
facciones, tez preciosa, la Virgen
me pareció, clavé mi rodilla en tierra.

La luz la iluminó, era Ella, con su manto
de amor, lleno de estrellas y el aura me
deslumbró, con voz de amor me susurra,
no cejes en tu buscar, busca amor, no
desesperes.

Que en el buen camino estás, los que
eligen ese camino, seguro que llegarán,
dile a todo el que encuentres, que ese
es el camino, que tienen que buscar.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 07-08-2016.

Siruela y las ondas


En Siruela te instalaste
trinando como un ruiseñor
y desde las ondas enviaste
a toda la comarca entera.

Entretenimiento y amor
hoy yo quiero devolverte,
un poquito de ese amor
por eso llamo a tu puerta.

Allí deje mi corazón y
quiero que el pueblo sepa
que os recuerdo con amor
allí se quedó mi esposa.

Muchos y buenos recuerdos.
de gente sencilla y buena,
pero con gran corazón,
con cuanto cariño iba.

A desayunar a la churreria.
Mari Mar le preguntaba, a
todo aquel que entraba,
cuantos van a ser, y esos,
te hacia.

Siruela es inolvidable
por tantas y tantas cosas,
Ermita, su valle, dehesa,
la maja y la sierra, con
su hermosa Cela.

Pueblo de bellas, mujeres
con alegría, sin igual y
sobre todo el cariño con
que su gente te acoge.

Estoy deseando ir las raíces
llaman a ver si para La Virgen,
puedo hacer una escapada, te
quiero Siruela, allí me dejé,
a mi amada.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 07-08-2015.

Voy a dar las buenas noches

 A todo el que las espera
porque el que siembra amor
amor en la buena sementera
recoge también bastante.

Para dar a espuertas llenas
y solo habrá que regarlo
con un poquito de cariño,
y verás pronto nacer y
crecer.

Esperanza milagro divino
que tanto necesitamos
para recorrer el camino
acercándonos al buen
Dios.

Al que nos hemos de presentar
y en ese momento decirle
yo Señor sembré amor y paz
y ante Ti me presento.

Implorando tu perdón,
esperando que Tu acojas,
bajo Tu divino amor, a
este pobre pecador.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 07-08-2014

domingo, 6 de agosto de 2017

Que le preodupa a mi corazón


A veces siento zozobra, creo me
pide amor, lo espero con los
brazos abiertos, pero me lo tiene
que enviar el cielo y tiene cosas
mas importantes.

La vida, tiene alegrías, tristezas
y caminos asfaltados y pedregosos,
pero hemos de recorrer en cada caso
el camino que nos conduce al amor
pero he perdido el rastro.

Mi pobre corazón llora como un niño,
como es posible me dice que no haya
quien me dé cariño y no sé como
consolarlo, lo que si sé es que
reclama amor.

Pero a veces paro y me pongo a meditar,
qué quieres, si eres privilegiado de
este mundo y no porque tenga riquezas,
tengo salud, alegría y el amor del
Creador, cuando voy a misa.

Le pido a Dios, por los enfermos, pobres,
necesitados y niños, ayer contacto
conmigo una monjita que me pedía le
rogase a Dios por ella, que hacia sus
votos solemnes.

Pues todo eso lo tengo en cuenta y para
todos pido, pedir por mí sería ofender
a los pobres necesitados y al Señor, en
una ocasión me dijeron los médicos está
muy grave.

A mi esposa la dijeron vaya haciéndose
a la idea que más de un año no la dura
y hablé con Dios, le dije Señor si me
quieres llevar, hágase tu voluntad,
hace más de diez y seis años.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 06-08-2017.


Hoy estoy insatisfecho


He tenido un sueño en mi
sueño veo un río de amor,
cuando es de noche, luego me
despierto y veo el mundo, del
egoísmo.

La gran competición, como si
estuviésemos en una gran
olimpiada, todos corremos
allí donde me gustaría ver
amor.

Qué veo, una farsa de la vida,
a ver quien acapara, el botín
mayor, ni imaginar quiero el
final de tal competición, qué
distinto y alejado.

En mi sueño, veo brotar un manantial,
donde a beber todos corren, hay
una gran cola, que me intriga y
pregunto a qué se debe, una anciana
de dulces facciones.

Responde aquí se viene a beber
amor, mi pecho, se ensancha
a la vez que se pregunta, qué
distinto esto, de un sueño de
terror.

Que yo viví una vez, era un mundo
sin amor, donde niños y viejos
se abandonan, reinaba el egoísmo,
lo envolvían las tinieblas y no
sabían qué era amor.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 06-08-2016.