Siempre que eso ocurre, el agua
vuelve a su cauce natural, es
algo que suele suceder, de forma
infalible, hasta en el amor.
Cuando, un amor has tenido y un
vendaval ha venido, se lo ha
llevado, al ver que se ha perdido,
busca sin cesar su cauce, hasta
encontrarlo.
A veces suele haber, nubes y tal vez
tormentas, pero es ley de vida, que
tras la tormenta vuelve la calma,
acaba saliendo el sol y el arco iris.
Que nos dice, hay alegría y amor,
mi pecho se regocija al verlo, es
señal, instaurada por el Creador,
los campos fueron regados, ALELUYA.
Si la cosecha fué sembrada, el trigo,
será germinado y el ciclo de la vida,
gira y gira, como una rueda sin cesar,
los campos, se tapizan de verde.
El trigo florecerá, alimentará,
corazones, será separado de la
paja y esta, servirá, para cama
en el establo y la yegua alumbrará.
Un potrillo precioso, que pronto,
en un gran corcel, se convertirá,
haciendo con su trote, las delicias
de todos, Él nos alumbrará, el amor
reinará.
El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 15.10.2016.
Cuando el mundo miramos, con
ojos del corazón, dando, amor,
amistad, cariño, y conversación,
a las personas de buen corazón.
Hoy lunes hemos de tener, las
pilas cargadas, para afrontar
poder, nueva semana, he salido,
sábado y domingo de excursión.
Traigo henchido mi corazón, de
tanto cariño, como he recibido,
hemos estado, en Olivenza y
Portugal, paseado en barcaza.
La vida, hemos disfrutado, el
estrés acumulado atrás hemos,
dejado, cierto es que, no iba
estresado, mi corazón vive,
alegre, está revisado.
Como siempre, lleno de amor,
intacta su ilusión, ayer en un
parque de Mérida, un niño se
monta en un caballito al lado.
De donde yo estaba y se pone a,
hablar conmigo, cinco añitos,
hace su presentación, me llamo
Javier y tú, le digo yo Agustín.
Me dice, no soy de aquí soy de
Coria, vinimos ayer, mi padre vino
a tocar, a la Virgen del Rosario,
pero fué ayer y hoy nos hemos,
quedado.
Pasa un matrimonio, joven y educado,
entablamos conversación, somos de
Jaen, venimos a ver el partido, del
Mérida-Jaen, por eso hemos venido.
Se les veia felices, iban a animar,
a su equipo, la vida buye, llena de
alegría, si la vemos con buenos
ojos, hermosas personas hallamos.
El Ruiseñor.
ojos del corazón, dando, amor,
amistad, cariño, y conversación,
a las personas de buen corazón.
Hoy lunes hemos de tener, las
pilas cargadas, para afrontar
poder, nueva semana, he salido,
sábado y domingo de excursión.
Traigo henchido mi corazón, de
tanto cariño, como he recibido,
hemos estado, en Olivenza y
Portugal, paseado en barcaza.
La vida, hemos disfrutado, el
estrés acumulado atrás hemos,
dejado, cierto es que, no iba
estresado, mi corazón vive,
alegre, está revisado.
Como siempre, lleno de amor,
intacta su ilusión, ayer en un
parque de Mérida, un niño se
monta en un caballito al lado.
De donde yo estaba y se pone a,
hablar conmigo, cinco añitos,
hace su presentación, me llamo
Javier y tú, le digo yo Agustín.
Me dice, no soy de aquí soy de
Coria, vinimos ayer, mi padre vino
a tocar, a la Virgen del Rosario,
pero fué ayer y hoy nos hemos,
quedado.
Pasa un matrimonio, joven y educado,
entablamos conversación, somos de
Jaen, venimos a ver el partido, del
Mérida-Jaen, por eso hemos venido.
Se les veia felices, iban a animar,
a su equipo, la vida buye, llena de
alegría, si la vemos con buenos
ojos, hermosas personas hallamos.
El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 10-10-2016.