sábado, 5 de agosto de 2017

La dificultad de encontrar un buen amor

Que difícil es encontrar, un
verdadero amor, se esconde
como las rosas, entre espinas
y dolor, yo quisiera encontrar
un amor de verdad. 

Que solo busque en mi, amor y
sinceridad, pero es algo como
buscar, una aguja en un pajar 
te encuentras con tropecientas
más si empiezas,

A escarbar, solo encuentras
egoísmos, intereses y nada
más, eso no es lo que quiero,
y que quisiera encontrar, yo
lo tengo muy claro.

Una mujer para amar, para que
siempre esté a mi lado que
me quiera de verdad, que no me 
me someta a pruebas, de esas
de moda en el chat.

Y me fría a preguntas sucias
si la tengo tal o cual y
la puedo garantizar, que mi
amor va a llenarla, de gran 
cariño y mucho mas.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 05-08-2014.

A tí que buscas amor


Yo te quiero avisar, si lo
encuentras ten en cuenta
que no lo has de abrazar
como a un saco de patatas.

La podrías seguro asustar
al contrario has de tener
sensibilidad de violinista
y hacer creer a tu amor
que la llevas.

Al paraíso la has de galantear,
como si trovador fueses, nunca
la has de forzar, el amor ha de
llegar  en su momento oportuno.

Se elegante ellas los prefieren
caballeros como galán de película,
no cursi ni amanerado todo un
hombre con el que sentirse como
si las protegiesen.

Con la esperanza de casarse, si
cumples la expectativa, verás
en ella renacer el amor y si
siempre lo mantienes, serás feliz,
vivirás alegre.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 05-08-2015.

El río busca su cauce las olas el mar


Todo en la vida, tiene su cauce
y todos buscamos, la ruta que
hemos de llevar, hasta el elefante,
busca la senda, que de pequeño
utilizó para, caminar.

La vida cuando nacemos, tiene sus
rutas trazadas, igual que el avión
tiene en el cielo, sus redes de
rutas para transitar y aunque no
las vemos.

Son como autopistas, por donde se
han de desplazar, algunos quieren
descubrir rutas nuevas, intento
inútil, que hemos de descartar, a
cada sitio se va.

Por donde hemos de ir, el amor al
prójimo donde se ha de iniciar,
todas las rutas de amor, parten
del corazón, no lo sembremos en
terreno baldío.

O habremos perdido simiente y
tiempo, mi experiencia, es
decir los muchos años vividos,
me dicen que todo tiene su ruta
trazada.

Siguiéndola encontrado habremos,
la autopista que utilizándola
disfrutar podremos y la vida con
amor, alegría y placer, disfrutar
podremos.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 05-08-2016.

viernes, 4 de agosto de 2017

La música amansa las fieras


Y lo he podido comprobar, en mi etapa
en mi querida Extremadura, cuando
iba con mi amigo Pedro a echar de comer
sus gallinas a la finca donde las tenia,
acababa de perder a mi esposa.

El para que anduviese, me decía date
una vuelta que te viene bien andar y
haber si llegas al río, el primer día
me encontré con una finca con las
paredes de piedra.

Y dos mastines que la guardaban y de
qué forma, parecían dos fieras y las
paredes tenían portillos es decir rotos,
que podían saltar sin problema alguno,
además.

Tenían una cachorrita de mastín como
de dos meses, solo verme empezaron a
ladrar como dos fieras, lejos de correr
me paré y me puse a cantar y el milagro
se produjo.

El perro se quedó con sus ovejas y la
hembra cogió a su cachorra y me la
trajo a la valla, la cachorrita se
deshacía en atenciones conmigo, me
sacaba toda su lengua.

La madre tumbada junto a ella, como
diciéndola este es amigo, puedes
jugar con el y a partir de entonces,
todos los días iba a verlos, las
fieras eran corderos.

Se habían amansado y yo jugaba con
su cachorra como dos buenos amigos,
pero todos los días los cantaba y
ellos manifestaban su agradecimiento
por mi visita.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 04-08-2017.

La paciencia es virtud que ayuda


A encontrar el adecuado camino,
antes de comenzar cualquier
actividad, ármate de paciencia
lograras así encauzar la forma
de encontrar.

El adecuado camino, para llegar
a destino, sin sobresalto que
que importunar pueda, porque no
no es oportuno, precipitarse y
correr.

Te podría suceder, equivocarte
de ruta, de forma absoluta
teniendo que volver a desandar
lo andado, por haberte precipitado
y no tener programado.

Aquello que has de hacer, ten
paciencia y lograrás, conseguir
el objetivo y nunca fracasarás
por haber sido comedido y con
paciencia has encontrado.

El camino programado, tu objetivo
habrás logrado y no olvides que
precipitación es igual a fracaso
las cosas hay que hacerlas paso a
paso.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 04-08-2015.


Qué larga la espera en el amor


Repunta el calor, la noche se hace
larga, más si esperas a tu amor,
savia que el cuerpo recorre y si
el calor te despierta, cuesta
dormir.

Dormirías mejor si contigo, estuviese
tu amor, aunque en las calurosas
noches, se aumente la distancia, en
busca de disminuir en lo posible el
calor.

Que no es que disminuya, pero al menos,
no sentir esa sensación, el cuerpo
humano que anhela lo que no tiene, mi
madre pobrecita, cuanto me acuerdo de
ella.

Decía, hambre que espera hartura, no
es hambre que es ventura, pasan por
nuestras vidas y cuando llega el tan
esperado momento, volamos de su nido,
pero en tu mente.

Quedan, los gratos momentos vividos,
esos jamás olvidar podremos, además
son recuerdos de niñez y puedes olvidar
qué, comiste ayer pero el aprendizaje
de niño.

Cuando te estás haciendo persona,eso
nunca nunca lo vas a olvidar. lo dejas
grabado en tu mente, como una película
qué jamás vas a olvidar, de por vida
jamás lo vas a recordar.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 04-08-2016.

jueves, 3 de agosto de 2017

El candil de mi amigo Pedro

Yo tuve un amigo en mi pueblo, persona
noble, leal y sencilla, para mi era
un hermano tal vez más, lo conocí una
vez que jubilado, las raices de mi
tierra me llamaron.

Hicimos rápido amistad él se prestaba
a todo cuanto pudiese necesitar,
enfermó mi esposa y al poco tiempo
se fue al cielo a partir de ese momento
trató de encontrarme consuelo.

Voy a echar de comer a las gallinas
vente que tienes que salir las tenía,
en una finca cuando llegábamos allí
me decía mientras limpio pongo agua
y comida.

Tu date una vuelta a ver si llegas
al rio, quería que anduviese y
cuando veníamos de vuelta me decía
mañana vamos a la huerta tenemos
que regar.

La huerta era suya y mía, si una caja
de tomates cogía otra también para
mí, otra había que llenar, cuando le
decía si aún me quedan, respondía, no
tienes ni uno.

Y no eres capaz de pedir a partir de
ese momento éramos inseparables, pero
vamos al candil, un infarto se lo
llevó y le dio yendo conmigo, mi amigo
Pedro se había marchado.

Colgado bajo un tejado se dejó su candil
llevaba ya más de un año y se me ocurrió
viendo que nadie lo quería pedirlo para
mi, será el recuerdo de mi amigo se lo
pedí a una cuñada.

Mi sorpresa fue su respuesta, huyyy el
candil de mi suegra pobrecita, con lo que
yo la quería, pídeme lo que quieras
pero el candil nóoo y me quedé sin el
candil, el recuerdo de mi amigo.

Pero él ya me había dejado el recuerdo
de un gran amigo, ni un momento lo he
olvidado, hoy recuerdo a mi amigo que
en mi corazón su huella ha dejado, la
lealtad de un amigo.

El Ruiseñor.
Agustín Recio Borreguero, Copyright, 03-08-2015.